El vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, ofreció declaraciones desde Washington en las que describió un cuadro económico preocupante como saldo del empalme con el Gobierno de Gustavo Petro. Según dijo, la revisión de las cifras oficiales dejó al descubierto bajo crecimiento, desempleo elevado, presión inflacionaria y un deterioro de la deuda pública que, a su juicio, condicionará la gestión del nuevo Ejecutivo.
Restrepo asumirá el cargo el próximo 7 de agosto en la fórmula que encabezará Abelardo de la Espriella. Su perfil académico, como exministro de Hacienda y exrector universitario, ha sido destacado por equipos de transición como una de las piezas técnicas del nuevo gobierno, justamente en un momento en el que las cuentas macroeconómicas concentran la atención de analistas y mercados.
La visita a Washington, explicó el funcionario, tiene como propósito central fortalecer la relación bilateral con Estados Unidos. Colombia comparte con ese país una agenda comercial, de seguridad y de cooperación que atraviesa cambios constantes por la dinámica política regional y por las prioridades de la Casa Blanca en materia de migración, lucha contra el narcotráfico y transición energética.
Durante su intervención, Restrepo insistió en la necesidad de encontrar soluciones a los problemas estructurales que, según su lectura, dejó la administración saliente. Mencionó de forma explícita el bajo crecimiento como una de las principales restricciones que enfrenta el país, un dato que en los últimos años ha situado a Colombia por debajo del promedio de la región y que limita la generación de empleo formal.
El desempleo fue otro de los puntos señalados por el vicepresidente electo. La tasa de desocupación en Colombia ha sido una de las preocupaciones recurrentes del Observatorio Laboral de la Universidad Javeriana y de otras voces independientes, en particular entre jóvenes y mujeres, segmentos donde las cifras se ubican por encima del promedio nacional.
Sobre la inflación, Restrepo se refirió a la presión que todavía ejercen los precios sobre el bolsillo de los hogares, pese a la tendencia de desaceleración que han reportado el Dane y el Banco de la República en los últimos meses. Alimentos, vivienda y servicios públicos siguen siendo los rubros que más pesan en la canasta familiar, de acuerdo con las mediciones oficiales.
El deterioro de la deuda pública completa el cuadro descrito por Restrepo. El incremento del endeudamiento interno y externo y las presiones sobre las calificadoras internacionales son factores que cualquier administración entrante debe atender desde el primer día, según han reiterado organismos como el Banco de la República, la Anif y distintos gremios del sector productivo.
La fuente consultada por el Observatorio ciudadano, Emisora Nueva Época, reseña que la visita a Estados Unidos también incluyó reuniones con autoridades y actores del sector privado. Para el gobierno entrante, mantener canales abiertos con Washington resulta clave en temas como cooperación antidrogas, flujos migratorios, inversión extranjera y apoyo a la transición energética, áreas que han marcado la relación bilateral en la última década.
Queda pendiente conocer los detalles del plan económico que presentará el gobierno de Abelardo de la Espriella tras la posesión del 7 de agosto. La opinión pública y los mercados estarán atentos a las primeras decisiones en materia fiscal, tributaria y de gasto público, piezas que Restrepo señaló como prioritarias para enfrentar el panorama que describe.
