El momento fue grabado por integrantes del Ejército que se encontraban en el batallón Pichincha, en Cali, según registró el diario El País. En las imágenes se aprecia el instante en que el suelo y la estructura comienzan a temblar con fuerza, mientras los uniformados reaccionan al movimiento.
El temblor, de magnitud 7.4, sacudió a Colombia y se sintió con especial intensidad en el suroccidente del país. Cali, segunda ciudad más poblada de Colombia, es la sede del batallón Pichincha, una unidad militar con histórica participación en operaciones de seguridad y en actos oficiales del Estado.
El batallón donde ocurrió el sismo es el mismo en el que Abelardo de la Espriella tomó posesión como presidente de la República. La transmisión de mando tuvo lugar en esa guarnición militar, escenario elegido por el nuevo gobierno para la ceremonia de juramento, un hecho que resalta el vínculo entre el lugar y el inicio del nuevo periodo presidencial.
Según la fuente, no se reportaron inicialmente víctimas ni daños estructurales graves en el batallón. Los militares presentes en el lugar aparecen resguardándose mientras la grabación continúa durante varios segundos, lo que da cuenta de la duración e intensidad del evento.
Un sismo de 7.4 es considerado un movimiento telúrico fuerte. El Servicio Geológico Colombiano y otras entidades suelen alertar sobre posibles réplicas tras un evento de esta magnitud, por lo que las autoridades militares y civiles activaron de manera preventiva los protocolos de revisión en las instalaciones.
El hecho ocurre en un contexto de inicio de gobierno, lo que agrega una cuota de dramatismo a la jornada. La coincidencia entre el acto de posesión y el fenómeno natural fue aprovechada por usuarios en redes sociales, donde el video se viralizó rápidamente por mostrar la crudeza del momento.
Para los habitantes de Cali y del Valle del Cauca, el temblor recordó la importancia de los simulacros y de la cultura de prevención. Las autoridades locales suelen recomendar a la ciudadanía revisar estructuras, identificar puntos de encuentro y mantener la calma durante sismos de gran magnitud, como el registrado en esta jornada.
Queda pendiente el reporte oficial sobre posibles afectaciones en otras zonas del país, así como el balance de daños en infraestructura y el monitoreo de réplicas. El gobierno nacional, en cabeza de Abelardo de la Espriella, deberá pronunciarse sobre el manejo del evento y sobre las medidas adoptadas en las primeras horas tras el temblor.
