Un video divulgado por El Colombiano registró el momento en que Juan Guillermo Monsalve ingresó al establecimiento carcelario de Cómbita, en Boyacá. En las imágenes se le ve caminando con un piyama beige y naranja, con grillos en manos y pies, rodeado por un dispositivo de seguridad de gran tamaño.
Monsalve es una figura central en procesos judiciales que han sacudido a la política y al sector empresarial colombiano. Su nombre ha estado ligado a testimonios sobre presuntas irregularidades en la financiación de campañas y a declaraciones que han derivado en investigaciones de alto perfil en el país.
La grabación, captada al aire libre y a plena luz del día, muestra al testigo descendiendo de un vehículo y siendo conducido por un amplio cordón de guardias. El tono del video, con planos abiertos, expone el operativo y la logística desplegada para su reclusión en uno de los penales de máxima seguridad del país.
El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, reaccionó a la noticia desde su cuenta en la red social X con un mensaje escueto: “el bandido fue trasladado”. La expresión, que califica directamente a Monsalve, marca un pronunciamiento inusual del jefe de Estado sobre un recluso específico y sobre un expediente en curso.
El episodio revive preguntas sobre el rol de los testigos protegidos y la reserva de los traslados carcelarios. En Colombia, la escogencia del centro de reclusión es competencia del INPEC y suele responder a criterios de seguridad, capacidad y régimen interno, sin que medie injerencia presidencial formal.
En el plano político, el comentario de De la Espriella fue interpretado por sus seguidores como una victoria en su cruzada contra lo que denomina “el viejo establishment”. Para sus críticos, la calificación de “bandido” a un testigo, antes de cualquier condena, puede comprometer la presunción de inocencia y la independencia judicial.
El caso vuelve a poner a Cómbita en el centro de la conversación nacional. Ese penal, ubicado en Boyacá, ha alojado a presos relacionados con grandes escándalos del país y suele ser escenario de reclusiones de alto impacto mediático, lo que amplifica la circulación de imágenes como las divulgadas esta semana.
Quedan varios interrogantes abiertos: si el traslado obedece a razones de seguridad procesal, a una decisión disciplinaria dentro del INPEC o a la estrategia de un equipo de defensa. También, si la Fiscalía solicitará nuevas audiencias en el destino y cuál será el siguiente paso procesal del expediente en el que Monsalve figura como testigo.
