El Departamento Nacional de Planeación (DNP) decidió ampliar el periodo de transición previsto para la entrada en funcionamiento del Registro Universal de Inclusión (RUI), el nuevo mecanismo de focalización social que reemplaza al Sisbén. La decisión, ya oficial, responde a las dificultades técnicas y operativas que aparecieron durante la fase de implementación.
Hasta que culmine esa transición, el Sisbén continuará siendo la herramienta vigente para clasificar a los hogares y determinar su acceso a los programas sociales del Estado. Esto significa que las personas no se pueden esperar a que se modifiquen las condiciones de clasificación por ahora.
El RUI fue concebido como una herramienta más moderna, con cruce de bases de datos en tiempo real y una visión integral de las condiciones socioeconómicas de los hogares. Su implementación gradual arrancó con la expectativa de reemplazar por completo al Sisbén, un sistema con décadas de funcionamiento y reconocido tanto por su cobertura como por sus limitaciones.
El aplazamiento fue anunciado después de que el DNP identificara tropiezos en el proceso de transición, entre ellos dificultades en la interoperabilidad de las bases de datos, en la actualización de la información de los hogares y en la atención a las poblaciones más alejadas. El Gobierno no entregó una fecha definitiva para la entrada plena del RUI, pero sí aseguró que el periodo extendido se usará para corregir esos problemas.
Para los ciudadanos, la decisión tiene un efecto práctico directo: quienes tramitan encuestas del Sisbén, consultas de puntaje o afiliaciones a programas sociales deben seguir haciéndolo bajo las reglas actuales. Las alcaldías y entidades territoriales también mantendrán los procedimientos habituales de caracterización mientras se completan los ajustes.
Organizaciones sociales y expertos en política pública han señalado en otras ocasiones que los cambios en los sistemas de focalización pueden dejar poblaciones vulnerables por fuera de los beneficios si no se manejan con cuidado. El DNP no entregó detalles técnicos sobre los ajustes que se aplicarán, aunque reiteró que el objetivo es garantizar una transición sin afectar a los beneficiarios.
La fuente consultada, Cronista.com, titula la noticia como un hecho oficial y destaca que el Sisbén continuará vigente hasta la nueva fecha que defina el Gobierno. El DNP no ha precisado públicamente un calendario nuevo con plazos concretos.
Por ahora, el reto del Gobierno es cerrar las fallas detectadas, mantener la cobertura de los programas sociales y comunicar con claridad a la ciudadanía y a los entes territoriales los pasos del proceso. La transición hacia el RUI sigue en marcha, pero a un ritmo más lento del previsto.
